El asiento es lo que la distingue: 10,8 cm de grosor, de los más gruesos de esta lista. Una opinión de cinco estrellas lo matiza bien: no esperes una silla blandita, la espuma es de firmeza media tirando a dura, y por eso funciona a partir de unos 80 kg.
Aguanta 136 kg sobre base metálica cromada, va tapizada en polipiel fácil de limpiar y los componentes de madera llevan certificación FSC Mix.
El montaje es su punto débil y lo dicen cuatro opiniones distintas. Los reposabrazos hay que forzarlos para que los tornillos entren, y a un comprador los agujeros del respaldo no le quedaron alineados, dejándolo torcido: devolvió el producto.
Dos avisos más: una compradora señala que el respaldo se queda corto y la cabeza sobresale, y otro describe un olor a aceite de máquina al entrar en la habitación.