Siete años de garantía. Es la más larga del catálogo con diferencia, y en un mueble con motor esa cifra dice más que cualquier viñeta.
El tablero es entero, con certificación FSC y resistente al agua y a los arañazos, lo que explica que el fabricante lo plantee también como tocador. Suma bloqueo infantil en el panel —evita que un niño lo accione—, puerto USB-C, cajón y cuatro memorias.
Las opiniones son buenas pero con matices honestos que conviene leer. Dos personas coinciden en que le falta un pelín de estabilidad arriba del todo, y una tercera señala la calidad del tablero como lo más flojo del conjunto pese a la estructura metálica, que sí les parece sólida.
Llega en dos paquetes separados, y hay un caso de alguien que recibió solo la estructura y tuvo que reclamar el tablero.