Solo el marco: el tablero lo pones tú. Se ajusta de 71,5 a 116 cm y guarda cuatro alturas.
Lo que lo separa de otras estructuras no es el mecanismo, que es el de siempre, sino que trae los accesorios de serie: dos ganchos laterales, organizador de cables y estante de almacenamiento. En otras marcas eso se compra aparte.
Las opiniones son muy buenas y coinciden en lo que importa de una estructura: que no se mueve. Hay quien tiene encima un brazo con dos pantallas más el portátil y usa una cinta de andar a diario debajo, y cuenta que las patas lo aguantan sin menearse. Otro dice que los problemas de inestabilidad que tenía con su montaje anterior desaparecieron.
Un detalle que sale en una reseña: llegó roto el plástico que tapa la salida de cables del motor. No impide montarlo, pero se queda a la vista.