Sobre el papel está bien dotada: soporte lumbar ajustable, reposacabezas 3D, respaldo alto de malla, inclinación de hasta 125 grados con bloqueo, marco en forma de Y, certificaciones BIFMA y SGS, 120 kg y un año de garantía.
En la práctica, las opiniones dibujan un perfil muy concreto. Una compradora de poca estatura está encantada justamente porque el asiento es corto y le deja doblar bien las piernas, y avisa: si eres alto no la recomiendo.
Desde el otro lado, una opinión de una estrella la describe como muy incómoda pese a parecer ergonómica: el asiento va escaso de esponja y resulta duro, tiene mucha banqueta y no se llega a apoyar del todo la zona lumbar —aunque sea regulable—, y el reposacabezas queda demasiado retrasado.
Y una tercera, de tres estrellas, añade que el balanceo es demasiado rígido y resulta incómodo al echarse atrás.