Es una silla sencilla y bien descrita: malla de rejilla en respaldo y asiento, refuerzo lumbar, reposabrazos amplios de polipropileno, base cromada de metal de 30 cm y ruedas de nailon. Mide 96 × 48 × 59 cm y la altura sube 10 cm, de 86 a 96.
Quien está contento destaca lo mismo: la malla ventila bien en jornadas largas y las ruedas no rayan el suelo.
Pero hay tres avisos concretos y todos apuntan al mismo sitio. Uno, de cuatro estrellas: en poco tiempo ya le cuesta subir y bajar, y quien lo cuenta recomienda otra silla si va a cambiar de altura a menudo. Dos, de una opinión de cinco: el asiento cede al sentarse bruscamente. Y tres: los anclajes no coinciden con los orificios de los tornillos al montarla.
Con 91 valoraciones y un 16% de dos estrellas o menos, es de las de menos historial del catálogo.