El extra es el masajeador de un punto con interruptor, integrado en la bolsa lumbar. Alrededor: armazón de madera, cojín de algodón, reposabrazos ajustables, reposacabezas y base de PP con ruedas de giro libre. Ojo con la variante: la que analizamos es la «Sin Reposapiés», así que ese extra no viene incluido.
El montaje es lo que más se elogia —quince minutos, instrucciones claras y precisas— y la caja viene reforzada con esponja en el respaldo y los reposabrazos.
Hay dos cosas que conviene saber. La primera la cuenta una opinión de una estrella y no va de la silla sino de después: a los dos meses se rompía por varios sitios, se devolvió, y la persona llevaba casi un mes esperando el reembolso cuando escribió. La segunda es menor pero real: las ruedas no se pueden frenar, y quien lo señala lo echa de menos.
Con un 11% de opiniones de dos estrellas o menos, es una compra con más riesgo que otras de esta lista.